La prensa cordobesa se hacía eco de una figura que, desde Madrid y con proyección internacional, mantenía un vínculo sólido con el fútbol de su ciudad. Antonio Alquézar, consejero del Córdoba CF, era retratado como “el consejero nacional” del club: alguien con una visión estratégica más allá del día a día de la Segunda División, capaz de tender puentes entre el mundo del capital privado, los grandes eventos deportivos y el proyecto del Córdoba.
Su perfil —CEO del Spain SailGP Team campeón del mundo, con experiencia en Copa América, Fórmula 1 Valencia y proyectos con marcas como Ferrari, Kappa o National Geographic— aportaba al Córdoba CF una perspectiva diferente: la de un gestor deportivo con experiencia en la élite internacional.
“Córdoba tiene condiciones para crecer de forma sostenida. Hay que construir un proyecto sólido, con paciencia y con la inversión adecuada”, afirmaba Alquézar, dejando clara su visión a largo plazo para el club blanquiverde.